viernes, 28 de febrero de 2014

La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.
                                                                                  Nelson M.


Las políticas educativas están orientadas hacia el mejoramiento del sistema educativo en todos sus niveles y modalidades; siendo esta una temática que ha venido cambiando con el pasar de los años y los requerimientos van variando; ya que existe una realidad para cada población estudiantil. Por ello que el   docente, como ser humano debe estar consciente de las tribulaciones de este mundo, de los grandes problemas existentes; tales como: drogas, violencia, delincuencia, embarazos, entre otros.

Tomando en cuenta, que la educación es un proceso continuo, donde el docente juega un papel determinante e  imprescindible en el proceso de enseñanza aprendizaje de sus estudiantes. Es en las escuelas donde debe atacarse esta problemática, cambiando el paradigma educativo, sustituyendo la educación tradicional por educación para la vida, en donde, nuestros jóvenes reciban las herramientas necesarias para convivir en esta era globalizada, donde se  debe estar consciente, de que la transformación es necesaria para su supervivencia. Porque solo educando y formando a nuestros estudiantes, en valores;  estos serán seres humanos sensibles, solidarios, genuinos, productivos, conscientes y críticos de su realidad y entorno.

Un educador con ética y vocación debe tener presente que su labor más loable ha de ser el de crear un ambiente de empatía donde se lleve a cabo estrategias didácticas, dinámicas e innovadoras que integren tanto las políticas educativas, las necesidades reales de los educando y sus intereses, englobando de esta manera los requerimientos necesarios para formar seres críticos a través de una educación participativa, equitativa y democrática.

          En la actualidad el docente, no sólo debe poseer conocimientos en el área que ejerza, y la pedagogía para transmitirlos, sino, capacidades que le permitan lograr un aprendizaje significativo en sus estudiantes y prepararlos para la vida. Asimismo, debe poseer capacidad de diálogo y comprensión crítica, estableciendo una buena comunicación con sus alumnos, a fin de canalizar las diversas situaciones que se le presenten, además de saber transformar el entorno y buscar la raíz de los problemas personales y sociales, de sus estudiantes para lograr una comprensión objetiva de la realidad, y aportar las soluciones correspondientes a las problemáticas que se le presenten a diario.

Todas estas habilidades son indispensables en el desempeño docente, puesto que, su rol es transformador y debe lidiar con todas las situaciones  de sus educando y las suyas propias; es decir el educador ha de ser un individuo integral capacitado para solventar las dificultades en el ámbito educativo, bien sean con sus estudiantes o con su realidad en cuanto a las condiciones de trabajo. Para nadie es un secreto que siendo la docencia una de las profesiones mas importantes para la formación del individuo, es también una de las peores remuneradas y los beneficios que necesita o requiere un docente no son las adecuadas y aunque no es el deber ser. Esta situación puede suele afectar a gran parte de los educadores y a bajar el nivel de profesionalismo, sintiendo poco interés por realizar su trabajo.

Finalmente, todo docente, debe tener presente el Código de Ética y no permitir que su desmejora o descontento económico ejerza presión sobre su desempeño laboral y su vocación docente.


El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para ser gobernados por los demás.
                                                          Herbert S.