Las
políticas educativas están orientadas hacia el mejoramiento del sistema
educativo en todos sus niveles y modalidades; siendo esta una temática que ha
venido cambiando con el pasar de los años y los requerimientos van variando; ya
que existe una realidad para cada población estudiantil. Por ello que el docente, como ser humano debe estar
consciente de las tribulaciones de este mundo, de los grandes problemas
existentes; tales como: drogas, violencia, delincuencia, embarazos, entre
otros.
Tomando
en cuenta, que la educación es un proceso continuo, donde el docente juega un
papel determinante e imprescindible en
el proceso de enseñanza aprendizaje de sus estudiantes. Es en las escuelas
donde debe atacarse esta problemática, cambiando el paradigma educativo,
sustituyendo la educación tradicional por educación para la vida, en donde,
nuestros jóvenes reciban las herramientas necesarias para convivir en esta era
globalizada, donde se debe estar
consciente, de que la transformación es necesaria para su supervivencia. Porque
solo educando y formando a nuestros estudiantes, en valores; estos serán seres humanos sensibles,
solidarios, genuinos, productivos, conscientes y críticos de su realidad y
entorno.
Un
educador con ética y vocación debe tener presente que su labor más loable ha de
ser el de crear un ambiente de empatía donde se lleve a cabo estrategias
didácticas, dinámicas e innovadoras que integren tanto las políticas
educativas, las necesidades reales de los educando y sus intereses, englobando
de esta manera los requerimientos necesarios para formar seres críticos a
través de una educación participativa, equitativa y democrática.
En la actualidad el docente, no sólo
debe poseer conocimientos en el área que ejerza, y la pedagogía para
transmitirlos, sino, capacidades que le permitan lograr un aprendizaje
significativo en sus estudiantes y prepararlos para la vida. Asimismo, debe
poseer capacidad de diálogo y comprensión crítica, estableciendo una buena
comunicación con sus alumnos, a fin de canalizar las diversas situaciones que
se le presenten, además de saber transformar el entorno y buscar la raíz de los
problemas personales y sociales, de sus estudiantes para lograr una comprensión
objetiva de la realidad, y aportar las soluciones correspondientes a las
problemáticas que se le presenten a diario.
Todas
estas habilidades son indispensables en el desempeño docente, puesto que, su
rol es transformador y debe lidiar con todas las situaciones de sus educando y las suyas propias; es decir
el educador ha de ser un individuo integral capacitado para solventar las dificultades en el ámbito educativo, bien sean con sus estudiantes o con su
realidad en cuanto a las condiciones de trabajo. Para nadie es un secreto que
siendo la docencia una de las profesiones mas importantes para la formación del
individuo, es también una de las peores remuneradas y los beneficios que
necesita o requiere un docente no son las adecuadas y aunque no es el deber
ser. Esta situación puede suele afectar a gran parte de los educadores y a
bajar el nivel de profesionalismo, sintiendo poco interés por realizar su
trabajo.
Finalmente,
todo docente, debe tener presente el Código de Ética y no permitir que su
desmejora o descontento económico ejerza presión sobre su desempeño laboral y
su vocación docente.
El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para ser gobernados por los demás.
Herbert S.

